miércoles, 8 de julio de 2009

LA ENFERMEDAD, LA VEJEZ, Y LA MUERTE...


LA ENFERMEDAD, LA VEJEZ Y LA MUERTE…


Carlos Rodríguez
Dominicano722@hotmail.com


La perdida de alguien que se ama es irreparable. El dolor que embarga en el alma es algo inexplicable. Todos podemos acercarnos ante el que ha sufrido la muerte de un ser amado. Sus lágrimas son suyas y de nadie más. Su sufrimiento es propio y sólo Dios puede darle el consuelo que necesita. Muchas veces nos sentimos tan impotentes que es mejor callar, el silencio expresa tantas cosas que muchas palabras. Un gesto muestra la solidaridad ante el amigo o la amiga que sufre la partida de su ser querido. En la profundidad ocurre un vacío y Jesús es quien nos puede consolar y darnos la paz. ¿Quién nos separará del amor de Dios? Nadie conoce el corazón del otro, sólo nos resta orar y pedir con fe al Dios de la Vida que se compadezca del sufrimiento humano. LA ENFERMEDAD, LA VEJEZ Y LA MUERTE son realidades de la vida del hombre.

Sólo los que ponen su confianza en Dios, viven todo el proceso que debemos pasar tarde o temprano. Nadie puede violentar la naturaleza, nadie puede creerse que es un todopoderoso. Es necesario poner los ojos en Jesús, no enfocarnos en las pruebas, solo confiar y abandonarse en El, porque nadie mas que El nos puede sostener. ¿Quién conoce el pensamiento de Dios? ¿Quién puede calcular los años que vivirá? ¿Quién puede decirme que ha nacido para la mortalidad? Todos y cada uno de nosotros descansaremos en la tierra y estaremos en la morada junto al Padre, porque los que creen en Jesús resucitarán, porque El es la Resurrección. Todos resucitaremos porque Cristo ha resucitado. Miremos a Jesús y seremos llevados a su. Gloria, porque nadie que ha confiado en El ha quedado defraudado LA ENFERMEDAD, LA VEJEZ Y LA MUERTE son realidades de la vida del hombre.

Sólo nos queda estar preparado. Vivamos cada día como si fuera el último. Vivamos en gracia, porque mañana tal vez no estaremos en la tierra. El hombre necio e insensato cree que es el dueño de la vida, tan solo es un tonto e ignorante. Todos tendremos un juicio y será basado en el amor. ¿De que vale ganar el mundo si se pierde el alma? Nadie conoce el misterio de Dios. Sólo nos resta pedirle que nos ayude a caminar en su santa voluntad. Jesús sintió tristeza ante su amigo Lázaro, lloró, y ante Marta se manifestó la gracia de Dios. ¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios? Nadie sabe lo que traerá el día de mañana. Estemos cerca del amor de Dios y sólo así podremos sostenernos ante tal tempestad que nos roba la felicidad. Si vivimos en Cristo todo es posible para el que cree. LA ENFERMEDAD, LA VEJEZ Y LA MUERTE son realidades de la vida del hombre.


8 de julio del 2009

lunes, 6 de julio de 2009

SOY UN MILAGRO DE DIOS...

SOY UN MILAGRO DE DIOS
(A MI AMIGA Elida en sus cumpleaños)

Carlos Rodriguez
Dominicano722@hotmail.com


Hoy quiero mirar al cielo
Y acercarme a Ti, ¡Jesús amado!
Hoy quiero celebrar mis años
Porque pertenezco a tu rebaño.

Gracias, por estar contigo
Jesús, mi buen amigo.
Gracias por darme tu bendición
Solo te pido, no me apartes de tu amor.

Hoy quiero unirme más a Ti.
Ser más fiel a tu llamada.
Hoy quiero gritar a los demás
Que estás dentro de mí.

Hoy quiero amarte sin miedo
Recordar aquel día
Cuando me llamaste, ¡Dios eterno!
Porque me has creado para la alegría.

Gracias, por regalarme un año más.
Si hoy puedo reír, cantar, soñar,
Si hoy puedo vivir, amar, perdonar,
Es por tu Gracia y nada más.

Gracias, porque mis días son tus días
Gracias porque en mis caídas
He vivido tu compañía.
He experimentado tu gracia divina.

Gracias, porque puedo confiar
En tu misericordia.
Gracias, porque conoces mi historia.
Porque viniste a amar y no a juzgar.

Hoy he querido postrarme en adoración
Y he venido ante tu presencia.
Sé que me ves y escuchas mi oración
Sé que ya sabes lo anhela mi corazón.


Hoy he querido callar, mirar hacia adentro.
Hoy he venido a tu encuentro.
Sólo Tú me miras y me concedes tu perdón.
Hoy mi alma esta agradecida por tu reconciliación.

Gracias, porque a pesar de las tempestades
Te he tenido cerca, y he podido vivir tu presencia.
Gracias, porque a pesar de los fuertes huracanes
Te he tenido en mi alegría y en mi tristeza.
¡Oh Jesus! Eres mi roca.

Gracias, por los fieles amigos que me has dado.
Gracias por los que se negaron a amarme.
Gracias, por los que me aman y los que he amado.
Gracias, por tu fidelidad, ¡Oh Cristo Resucitado!

Sé que me examinas, ¡Oh Dios! Redentor y Salvador.
Gracias, porque hoy en mi silencio, he pensado que tu amor
es lo único que me sostiene y me la da esperanza
para levantarme y gritar al que está a mi lado:
SOY UN MILAGRO DE DIOS.

3 de julio del 2009

TODO FUE POR AMOR...




TODO FUE POR AMOR…

Carlos Rodríguez
Dominicano722@hotmail.com


No mayor bendición de ser hijos de Dios. Hemos sido creados a Imagen y Semejanza de Dios, Padre. Su mayor regalo para nosotros ha sido enviar a su hijo, para que tengamos una vida nueva. “Tanto amo Dios al mundo que entrego a su único hijo, para que todo aquel que crea en El, no se pierda, sino tenga vida eterna”. Todos somos parte del Universo, depende de nosotros, porque a través del pecado es como destruimos la obra de Dios, Creador. Todo era un caos, el Espíritu Santo lleno la tierra y todo fue creado bueno. Jesús pasó “haciendo el bien”, en nuestras manos esta ser como el buen samaritano.

¡Oh Dios! Renuévanos. Más tarde el pecado vino al mundo. Los hombres se rieron de Noé y cuando llegó el diluvio, clamaron y ya era demasiado tarde. Dios vino para que los hombres se salven, mas el hombre es quien elige el camino, la maldad o el bien, de vivir en el infierno o el cielo. El pecado nos aleja de Dios. Quien peca el cielo se cierra, en cambio, el que vive en presencia de Jesús vive los frutos del Espíritu y es una criatura nueva. ¿Quién no recuerda la historia de Caín y Abel? Recordemos a Abraham, a Jacob, Samuel, David, Isaac.





¿Quién proclamó en el jordán? ¿Quién fue llamado profeta del Altísimo? ¿Quién fue muerto por Herodes, al decir la verdad? ¿Quién bautizo con agua al hijo de Dios? ¿Quién grito “he ahí el Cordero de Dios”? Si los hombres imitáramos a Juan Bautista, la Humanidad viviría en justicia y paz. ¡Oh Jesús! Envíanos el Espíritu Santo, para seamos testigos de tu Luz.

La profecía de Simeón se cumplió en Maria. “A ti, mujer una espada te atravesará el alma”. Simeón pudo morir en paz al ver al Mesías, vio al Salvador del Mundo. En la joven de Nazaret descendió el Espíritu Santo. Ella dijo Sí y se cumplió el Hágase su voluntad. El niño crecía en Edad, Gracia y Sabiduría. El sermón de la montaña fue su proyecto de vida. La Bienaventuranzas enseñó a sus discípulos, a pesar, de la negación y la traición.

En la ultima cena grito Jesús: “Este es mi cuerpo y mi sangre” y al que lo iba a entregar le dijo: “Ve y has lo que tienes que hacer”. Allí en el Monte de los Olivos, se cumplió la voluntad del Padre. De su frente fluyo sangre. Mas tarde los soldados prendieron al Maestro y con un beso fue entregado. Lo sentenciaron a muerte, fue azotado, su cuerpo fue desfigurado, maltratado, varón de dolores, fue cruelmente humillado, y al paso hacia el Calvario, no faltó su madre, lo acompaño en su dolor. Todos estacamos junto al pie de la cruz.

¡Oh Dios mío! Tu porque tanto amor hacia nosotros. ¡Oh Dios, porque somos tan ingratos, que no somos capaces de ver con nuestros ojos y reconocer con el corazón que no hay amor mas grande como el tuyo. Perdónanos y haznos ser fieles a tu llamada. Ayúdanos a vivir tus siete palabras en el cruz. En el madero entregaste el espíritu. ¡Oh Dios mío! Perdónanos, porque el precio de tu muerte no ha sido en vano., porque muchas veces olvidamos que todo fue por amor.

3 de julio del 2009

SIGUEME...

Sígueme… (Mt. 9)

Carlos Rodríguez
Dominicano722@hotmail.com

Sígueme
y verás que todo
en ti cambiará.

Sígueme
y verás que todo
en ti se renovara.

Sígueme
y descubrirás el tesoro
que el amor de Dios
que lo llena todo.

Dios te llama.
Abre tu corazón.
Ábrete a su amor
No endurezcas tu alma.

Escucha en el camino
La voz de Jesús.
No vivas como un mendigo.
Hoy ha llegado a ti la Luz.

Dios es tu Creador.
Veras un nuevo sol.
Recibe su llamado.
Te convertirás en pescador.

Dios te ha elegido.
Su gracia esta contigo.
Dios nunca te abandona.
Su misericordia te acompaña.

Sígueme
y verás que todo
en ti se transformará.

Sígueme
y verás que todo
en ti se iluminará.

Sígueme
y descubrirás el tesoro
que es el amor de Dios
que lo llena todo.

5 de julio del 2009

LA LLAMADA DE DIOS...


LLAMADA DE DIOS… (Mt.9)

La llamada de Dios es una invitación a amar la vida, a mostrar una sincera conversión. La llamada de Dios te invita a ser un pregonero, un evangelizador, un servidor, un ministro, un mensajero, un administrador, un embajador, un colaborador, un testigo fiel de la palabra. La llamada de Dios te invita a ser un siervo como María, que se abandonó a su gracia divina. Ella proclamó: “HE AQUÍ LA SERVIDORA DE MI SEÑOR, HAGASE EN MI SU VOLUNTAD”. La llamada de Dios a Mateo también es hoy nuestra llamada.

Dios te ama. Reconoce su llamado, para que tengas una vida nueva. Su amor es incondicional, te espera, ábrele tu corazón. Ven al encuentro con El. Su espíritu santo transformara tu existencia. Escucha a Jesús: “SIGUEME”. Dios te llama y te conoce por tu nombre. Es hora de que guardes silencio. Te invito a preguntarte ¿Quién es Jesús en tu vida? ¿Dejas que la mirada de El se apoderé de tu ser? Jesús se fijo en Mateo, cobrador de impuesto y le dijo: “SIGUEME”. Hoy esa llamada es para Ti, ven con tus temores, frustraciones. Date una oportunidad, verás un nuevo amanecer. ¿Cuál fue la respuesta de Mateo? Recuerda, La llamada de Dios a Mateo también es hoy nuestra llamada.

SIGUEME es la voz de Dios, es la llamada a tu ser, quiere renovarte, acerca a El. Ven a su encuentro si estás desorientado, sin saber el camino, ábrele tu corazón, es el Dios de amor que te invita a caminar con El, porque ha venido a llamar a los pecadores, no son los sanos los que necesitan los médicos, sino los enfermos. Jesús quiere darte un nuevo horizonte, quiere transformarte, así como la lluvia empapa la tierra, así el amor de Dios quiere inundarte grandemente de su Gracia. Mateo, eres tú, con tus dudas y heridas, con tus defectos y debilidades. Dios te ama grandemente, aprovecha este llamado, para que seas feliz y tengas vida en abundancia. No más mentiras, egoísmos, envidias, orgullo, libertad sexual, infidelidad, ira. No te encierres al amor del cielo, hoy ha llegado la salvación a tu alma. Recuerda, La llamada de Dios a Mateo también es hoy nuestra llamada.


Escúchame, yo también he sido llamado, y recuerdo aquella mañana soleada, mi vida vacía, sin saber el rumbo a tomar, en soledad, herido, y vino a mi un ángel de Dios y en aquella Eucaristía recibí la llamada. ¿Cómo me sentía? Sin esperanza, triste. Dios a través de su palabra me dijo: “SIGUEME” y gracias a su bondad, soy un ser humano renovado en Cristo. Hoy te gritó: La llamada de Dios a Mateo también es hoy nuestra llamada.




¡Oh Jesús de Nazaret! Tu que llamaste a Mateo, a quien transformaste, le diste un nuevo corazón, ayúdanos a recibir ese llamado, a decir que SI, como María, para celebrar la grandeza de tu amor. Tú eres el Buen Pastor, ven y, guíanos, cuídanos, protégenos, porque somos ovejas de tu rebaño.

¡Oh Jesús de Nazaret! Ven y has morada en nuestro corazón, toma el control de nuestras vidas, danos la humildad para reconocer tu voz, ven y derrama tu promesa, para que seamos bienaventurados. Hoy queremos amar y ser amados, hoy anhelamos vivir en tu presencia, miramos, nos rendimos a Ti, nos postramos con sinceridad, Tú lo sabes todo. Que podamos comprender y vivir que tu llamada a Mateo también es hoy nuestra llamada.


5 de julio 2009

!SEÑOR MIO Y DIOS MIO!

¡Señor mío y Dios mío!

Carlos Rodríguez
Dominicano722@hotmail.

Enséñame a escucharte.
Enséñame a encontrarte.
Enséñame el sendero.
Me pierdo sino te tengo.

Aumenta mi fe.
Toma mis ser.
Dame un nuevo amanecer.
Todo es posible para el que cree.

Fortalece mi alma.
Dame tu paz.
Dame una nueva mañana.
Guíame con tu verdad.

Quiero vivir en fidelidad.
Me postro ante ti, Señor.
Toma mi oración.
Concédeme la humildad.



Perdona mi debilidad
Acudo a tu presencia.
Dame paciencia.
¡Oh Jesús! Ten piedad.


Mírame, pido sinceridad.
Tócame y así podré amar.
Misericordia, por tu bondad.
¡Oh Jesús! Te piedad.

¡Señor mío y Dios mío.!
En tus manos esta mi destino.
¡Señor mío y Dios mío!
Muéstrame el camino.

¡Señor mío y Dios mío!
Dame un corazón limpio.
¡Señor mío y Dios mío!
¡Oh Jesús! Mi amigo.


3 de julio 2009

SEÑOR,. AYUDAME A CAMINAR...



SEÑOR, AYUDAME A CAMINAR….


Carlos Rodriguez
Dominicano722@hotmail.com

“Yo he venido para que tengan vida en abundancia. Yo he venido a servir y no a ser servido” Yo sol el Camino. Venid a Mí los cansados y agobiados. No teman, yo he vencido la muerte. No los dejare huérfanos. Yo estoy con ustedes hasta el fin del mundo. No hay mayor alegría en el cielo cuando un pecador se convierte. Vete en paz y no vuelvas a pecar. Yo soy la Verdad. Yo soy el Buen Pastor. Si conocieras el don de Dios y quien te pide de beber. Yo soy la Paz. Yo soy Rey y para eso he venido. El hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza. Levántate y anda, toma tu camilla, tus pecados te son perdonados. Todo poder se me ha dado en el cielo y en la tierra. Hay que volver a nacer de nuevo. Hoy a llegado la salvación a tu casa.. Hoy estarás conmigo en el paraíso. Oren para que no caigan en tentación. Felices los que escuchan mi palabra y la ponen en práctica. No pido sacrificios, solo pido un corazón contrito y humillado. Desde hoy en adelante serás pescador de hombres. Hijo he ahí a tu madre...”, dijo: Jesús de Nazareth.

Señor, ayúdame, a escuchar tu voz. Tú eres el Pastor que cuida a sus ovejas. Tú eres el Dios de Victoria. Ven y cura mis heridas. Ven y cólmame de tu amor. Has de mí un hombre nuevo. Concede la sabiduría para vivir en tu alegría. Fortalece mi existencia, para vivir en santidad y amor. Todo es nuevo en Ti. Sólo Tú me amas. Ven y descansa en mi costado. Toma mi ser, toma mi alma. Ven y habita en mi vida. Ven y derrame tu gracia, tu promesa que es fiel. Transfigura mi rostro, que celebre la grandeza de tu amor, como Maria: Ayúdame a decir SI, como la elegida. Ella proclamó con alegría: “Hagan lo que El les diga”. “Desde ahora todas las generaciones me felicitaran. “He aquí la servidora del Señor” Hágase en mi su voluntad”. Señor, ayúdame a caminar en tu presencia, porque solo Tu tienes palabras de vida eterna

Ven y ayúdame, llena mi ser del Consolador, del Paráclito. Ven, Dios mío, Salvador y Redentor. Ven Cristo y Mesías, ayúdame a comprender el misterio de tu gracia, el por que de tanto amor en el calvario. Dame fuerza. Perdona mis culpas. No soy digno de que entres a mi casa; pero una palabra tuya bastara para sanarme. Que quede limpio, así como el leproso se arrodilló y gritó: “Señor, si quieres puedes limpiarme”. Tu misericordia se derramó en él. “Si quiero, queda limpio” Ven a Mi, necesito de Ti, no tardes, ven y no pases de largo. Señor, ayúdame a caminar en tu presencia, porque solo Tu tienes palabras de vida eterna.

3 de julio del 2009