miércoles, 17 de junio de 2009

EL DESEO DE JESUS....

Invádeme con tu poder
Y hazme caminar en tus sendas
Porque no encuentro el camino
Y sólo tú tienes la respuesta.
Hay tantas interrogantes
Que no comprendo en mí vivir.
Por eso acudo a Ti, ¡Jesús mío!
Porque nadie más que Tú
Me hablas con la verdad.
No tengo nada que ocultar
Porque tu mirada esta fija
Desde que me comienza
Un nuevo día y finaliza la jornada.
Que tengo hacer para encontrar la felicidad.
Dime Jesús, ven y háblame en el silencio,
Ayúdame a comprender tu misterio.
Ayúdame a descubrirme y a no tener miedo.
Ven y que pueda seguirte con valentía
Sé mi Pastor que me guíe y que tu palabra
Me sostenga, porque solo en Ti hay
Me sostenga, no me dejes huérfano,
Porque no puedo con mis propias fuerzas.
¡Oh Señor! No soy mejor que nadie,
Pero Tú te has fijado en mí.
¡Oh Señor! Tú me perdonas y me consuelas,
Porque eres tan generoso, Dios del Cielo y de la Tierra.
Si tu amor se comprendiera, todo seria tan distinto,
Y los hombres cumplieran el mandato del amor.
¡Oh Señor! La Creación es destruida por el mal,
Ven y no dejes que en mí se apodera la oscuridad.
Protégeme, Dios mío, sé mi escudo y mi fortaleza,
Sé mi fuerza y protección.
¡Oh Señor! Bendice a los que me rodean.
No se enoje mi Señor, si le pido, me concedas la sabiduría,
Sé que colmas de amor a los que son fieles de corazón.

El deseo de Dios es que los hombres cambien de vida y de corazón.
El deseo de Dios es que los hombres vivan las bienaventuranzas
Y tengan vida en abundancia.
El deseo de Dios es que los hombres se conviertan en el buen samaritano.

El deseo de Dios es que los hombres caminen en justicia y en santidad.
El deseo de Dios es que los hombres crean y vivan en la promesa.
El deseo de Dios es que los hombres vivan en el amor, en la fe, en la esperanza, en la paz, en la alegría, en la comprensión, en la fidelidad, en la tolerancia, en la caridad, en la verdad, en la sinceridad, en la humildad, en la oración.

El deseo de Dios es que los hombres crezcan en sabiduría, en edad y en gracia.
El deseo de Dios es que los hombres comprendan que han sido amados, allí en el Calvario.
Todo costo un precio y fue la sangre inocente, por la redención de nuestros pecados.

El deseo de Dios es que reconozcamos que ¡VERDADERAMENTE, ERA EL HIJO DE DIOS!
El deseo de Dios para todos los hombres es que vivan en el AMOR, Porque Dios es AMOR,
Sin EL no hay salvación.

Carlos Rodríguez 15 de junio

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