JESUS ES EL MODELO DEL SERVICIO…..BUEN SERVIDOR Y MAL SERVIDOR
EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 19,11-28.
En el principio de la Creación todo era un caos y sopló el fuego devorador de Dios Padre, para que todo se pusiera en orden, las manos de Dios tuvieron que manifestarse ante el gran desorden de su Creación. Recordemos el Diluvio, los hombres bebían y comían y ni siquiera sus pensamientos querían entrar en la voluntad del Dios de la Vida. Todo ha sido creado bueno y hasta el mismo hombre, lo que ocurre es que la vanidad del ser humano lo conduce a convertirse en vez de un servidor con humildad y fidelidad, se convierte en un servidor lleno de codicia, quiere lo fácil, y huye del sacrificio, porque toda vocación es una entrega de generosidad hasta pasar por la cruz. Entonces es importante pensar en que situación nos encontramos si en el buen servidor o en el mal servidor. La respuesta se encuentra en el corazón., Dios ya conoce al hombre, por eso seremos juzgados de acuerdo a nuestra libertad de amar. . Y ser libres como hijos de Dios implica vivir el mandamiento del amor. Jesús es el modelo de servicio basado en el amor.
Vemos la realidad en el mundo, como el llamado Satanás invade el alma de los hijos de Dios y se dejan seducir, se convierten en marionetas, en títeres, en seres insensatos, intolerantes, incomprensibles, y esto se debe más bien a la ausencia de Dios. Se vuelven insensibles ante una humanidad que clama reconciliación, de fraternidad. El bien es fruto de un corazón que se ha dejado de amar por Dios, en cambio, el mal es señal de que el Padre de la Mentira se adueña del hombre y esto trae como consecuencia la destrucción de toda la tierra. Vemos en esta realidad como hay calumnias, divisiones, desordenes sexuales, borracheras, envidias, corrupción, es como si el hombre, pierde la identidad de ser hijo de Dios y a su llamado hacia la santidad. Escuchemos la voz de Dios eres un buen servidor o eres un mal servidor. Jesús es el modelo de servicio basado en el amor.
El problema no es solo que exista el mal, sino que no se haga el bien que Dios quiere, porque como dice el salmista “Aquel que sigue el buen camino le haré ver la salvación”. Ahí esta la clave para darse cuenta como el hijo de Dios puede ver la manifestación del amor, es decir, como pude ser feliz. Por eso, es fácil, ver si el servicio del hombre va por el buen sendero o si se encamina hacia los caminos de la oscuridad. Porque, nunca el mal jamás vencerá el bien, a pesar de que se nos va la esperanza, al pensar que Dios no esta presente en medio de su maravillosa obra. Escuchemos la voz de Dios eres un buen servidor o eres un mal servidor. Jesús es el modelo de servicio basado en el amor.
Hasta no se cumpla la voluntad de Dios en los hombres, vivirán desorientados y como ladrones en la noche que buscan robar, matar y destruir, esto se da cuando el hombre no quiere escuchar el llamado de Dios, que le dice: “Ven y sígueme, te haré pescador de hombres”. Jesús es el modelo de servicio basado en el amor.
Lo importante es que se reconozca que estamos llamados a ser sinceros y a vivir con fidelidad las vocaciones de ser hijo de Dios y de la santidad, solo así el alma tendría una transformación y la misma creación seria cuidada y amada conscientes de que somos parte del Universo. Por eso, es importarte preguntarse: Donde te ubicas, en el servidor inútil, servidor miedoso que dijo: “'Señor, aquí tienes tus cien monedas de plata, que guardé envueltas en un pañuelo. Porque tuve miedo de ti, que eres un hombre exigente, que quieres percibir lo que no has depositado y cosechar lo que no has sembrado'.
Escuchemos la voz de Jesús cuando le dijo al servidor útil: …”ya que has sido fiel en tan poca cosa, recibe el gobierno de diez ciudades, En cambio, al servidor miedoso le dijo: “'Quítenle las cien monedas y dénselas al que tiene diez veces más'. '¡Pero, señor, le respondieron, ya tiene mil!'. Les aseguro que al que tiene, se le dará; pero al que no tiene, se le quitará aún lo que tiene.
Lo que debe interesarnos es examinar nuestras vidas y con humildad reconocer hacia donde estamos mirando, porque la fe no es fruto de un sentimiento, la fe es un proceso, que lleva al hombre a vivir como hijo de Dios y en la santidad, de acuerdo al SI de corazón, para vivir la vocación y dar frutos de bendiciones. Porque de nada le sirve al hombre ganar el mundo si pierde su alma. El llamado de Cristo nos invita a una respuesta firme, con un espíritu de fortaleza, de buen juicio. Jesús es el modelo de servicio basado en el amor.
19 de noviembre 2009